Fundación de Guayaquil
Guayaquil recuerda hoy uno de los episodios más gratos de su historia, su fundación española.
El 25 de julio de 1535, día de Santiago el Mayor,
se realizó la erección definitiva de Guayaquil por don Francisco de Orellana, en un lugar estratégicamente geográfico. A la que se llamó con el nombre de Santiago.
En ella se han forjado las personalidades indiscutibles en el campo de las ciencias, artes, política, sociología, estadistas de gran renombre, como Rocafuerte, Olmedo, Carbo y esos próceres del 9 de Octubre de 1820, quienes sirvieron y sirven con inusitado patriotismo al Ecuador.
El guayaquileño luchó contra el pantano, derribó el manglar, rellenó los esteros, cruzó de puentes los accidentes que estorbaban la unificación de los núcleos primigenios, saneó el ambiente, venció la piratería, sobre los escombros de pavorosos incendios, levantó sólidas y magníficas construcciones que son signos de pujanza y esfuerzo del guayaco, forjado en el sufrimiento, pero jamás doblegado por el infortunio.
Así ha surgido esta ciudad, que hoy ocupa lugar honroso entre las metrópolis de América, por la belleza de su paisaje y por la magnificencia de las realizaciones humanas que le dan características inconfundibles, y que ha ido desde la transformación urbanística, hasta la participación de su pueblo en jornadas heroicas de la Historia Nacional y del Continente.
En este nuevo aniversario. de su fundación, anima a sus hijos un mayor progreso en vista del sorprendente crecimiento, se ha conformado la Junta Cívica para exigir mejor atención a sus múltiples problemas.
Guayaquil lucha por su progreso, porque su afán es encontrar un fin y objetivo que vaya en beneficio de todos sus habitantes. jGuayaquil cuna de presidentes de la República; crisol de grandes virtualidades nacionales; te saludamos con unción, deseándote días mejores.


